Víctor Villa no sabe con certeza por qué Bad Bunny lo eligió para aparecer como el taquero del show de medio tiempo del Super Bowl LX. Nunca habló directamente con el artista puertorriqueño, pero tiene claro cómo quiere agradecerle la oportunidad: con una taquiza para él, su familia y todo su equipo en Los Ángeles.
El mexicoamericano de 33 años, dueño de la reconocida cadena "Villa´s Tacos", tuvo un cameo en el espectáculo que fue visto por millones de personas. Su participación detonó aún más la popularidad de su negocio, que ya era un referente en Highland Park y contaba con tres menciones en la Guía Michelin (2023, 2024 y 2025).
QUIERE AGRADECER A BAD BUNNY CON SABOR MEXICANO
"Le doy gracias a Benito por darme la oportunidad. Yo lo invito a que venga aquí, le quiero ofrecer una taquiza para su familia y su equipo", expresó Villa.
Hijo de inmigrantes indocumentados originarios de Jiquilpan, Michoacán, Víctor comenzó su negocio en 2018 en el patio de la casa de su abuela, con una parrilla y una mesa. Cinco años después abrió su primer local en Figueroa Street y actualmente suma tres sucursales, incluida una en el Grand Central Market, además de planes de expansión en South Pasadena y Hollywood.
¿CÓMO LLEGÓ A SER PARTE DEL MEDIO TIEMPO DEL SUPER BOWL?
Su camino al Super Bowl comenzó en diciembre, cuando un amigo dedicado al casting le informó que el equipo de Bad Bunny quería contratarlo como el taquero del show. "Cada taco que he hecho en mi vida me dio la oportunidad de llegar ahí", afirmó.
Firmó contrato, que incluyó compensación económica y el uso de su logotipo y también un acuerdo de confidencialidad que le impidió revelar su participación. Fueron tres semanas de ensayos en Los Ángeles y Santa Clara, donde se realizó el juego.
Tras su aparición en televisión, Villa asegura que ha recibido miles de mensajes en redes sociales y que las filas afuera de su restaurante han crecido notablemente. A diario saluda a los clientes, muchos de ellos atraídos por verlo en el Super Bowl.
Padre de tres hijos y en espera del cuarto, el empresario asegura que esta experiencia ha sido la mejor de su vida hasta ahora. Aunque desconoce cómo Bad Bunny supo de sus tacos o si alguna vez los ha probado, mantiene abierta la invitación.
"¿Qué taco creo que le guste? Todos... ranchera asada, quesotaco", respondió entre risas, sin olvidar enviar saludos a Michoacán y a sus raíces.
Mientras las filas siguen creciendo afuera de su restaurante en Highland Park, el taquero mantiene la humildad con la que empezó en la yarda de su abuela. Y aunque todavía no sabe por qué fue el elegido para compartir escenario con una de las estrellas más grandes del mundo, tiene claro que seguirá haciendo lo que lo llevó hasta ahí: preparar tacos con sabor a barrio, a familia y a Michoacán.




