La importancia de tener un mentor y una caja de herramientas

Emprender es una actitud frente a los problemas, una forma de pensar y actuar con iniciativa, creatividad y propósito

La importancia de tener un mentor y una caja de herramientas

En Cajeme, como en muchas regiones del país, miles de jóvenes y adultos enfrentan decisiones difíciles: si el empleo no alcanza, ¿es momento de emprender? ¿Cómo empiezo? A lo largo de más de 400 charlas y asesorías, he comprobado que emprender no es una moda, es una actitud, y como toda actitud, necesita guía y herramientas. Sonora está lleno de talento, pero en muchos casos sin acompañamiento, muchos proyectos se pierden en el intento. Hablemos de cómo hacer posible lo que hoy parece difícil.

El emprendimiento es una actitud, no un título

Emprender no es sólo abrir un local, lanzar una app o vender algo en redes. Es una actitud frente a los problemas, una forma de pensar y actuar con iniciativa, creatividad y propósito. Quien emprende ve oportunidades donde otros ven obstáculos. Eso sí: el entusiasmo no basta. Se necesita disciplina, conocimiento del mercado y, sobre todo, un entorno que alimente esa llama. En mis talleres, siempre insisto: emprender sin preparación es como querer sembrar en tierra seca. Con actitud emprendedora, y un poco de guía, puedes comenzar con lo que tienes y desde donde estás.

Mariana, su repostería y el salto que dio con acompañamiento

Mariana, vecina de la colonia Infonavit Yucujímari prepara postres exquisitos, pero no sabía cómo venderlos. Tenía miedo, como muchos. La convencimos de validar su idea sin renunciar a su empleo. Desde su cochera, empezó a vender a conocidos. Pero lo que marcó la diferencia fue cuando se conectó con un mentor y accedió a herramientas que transformaron su emprendimiento en un negocio. Hoy, Mariana tiene una cafetería con tres empleadas, proceso de pedidos en línea y un control de costos que le permite crecer con orden. Su historia es una entre muchas que confirman que la herramienta correcta en el momento correcto, vale más que el entusiasmo desbordado.

Cada vez que contratas a una persona en tu emprendimiento, no solo estás sumando manos, también estás invitando a alguien a crecer contigo. Es clave que cada colaborador no sólo cumpla tareas, sino que desarrolle nuevas habilidades, aprenda, proponga y aporte valor. Un equipo que evoluciona junto contigo se convierte en una ventaja competitiva difícil de imitar. Capacita, escucha, comparte visión, y verás cómo tu servicio mejora, tu ambiente de trabajo se fortalece y tu proyecto avanza con mayor solidez.

¿Qué puedes hacer tú?

Primero, reconoce que no necesitas saberlo todo ni hacerlo solo. Identifica a alguien que pueda guiarte, escucha su experiencia y deja que te cuestione con intención. Un mentor no te resuelve la vida, pero te ahorra errores. Segundo, entra a plataformas que ya existen y que te dan herramientas reales, como www.hablemosemprendimiento.com, donde encontrarás: un super asistente que desde que ingresas te da respuestas, agentes de inteligencia artificial, modelos de negocio, puntos de venta gratuitos y, sobre todo, personas expertas de carne y hueso en línea dispuestas a acompañarte, sólo agenda una cita. Tercero, haz algo pequeño esta misma semana: una lista de ideas, una encuesta a tus conocidos o una cita con alguien que admires. Emprender se entrena, y empieza con un paso.

MINI-RETO DE LA SEMANA:

Contacta a una persona que admires por su iniciativa y pídele 15 minutos de su tiempo.

Emprender es sembrar en lo incierto, pero con guía y herramientas adecuadas, florecen los sueños más grandes. No estás solo: hay comunidad, hay recursos, y hay futuro.

Dato: Según el Inegi, 75% de los emprendimientos en México no superan los dos años de vida, en parte por falta de acompañamiento técnico y financiero (Encuesta ENAPROCE, INEGI, 2022).