Ante el pueblo de Dios, sacerdotes de la Diócesis de Ciudad Obregón, y el obispo Felipe Pozos Lorenzini, cuatro egresados del Seminario hicieron sus votos convirtiéndose en nuevos Diáconos; la celebración de la santa misa se llevó a cabo en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús, donde fieles se congregaron para ser parte de esta ordenación.
Se trata de José Gabriel Arana Pazos, originario de Huatabampo; Jesús Enrique Ruiz Flores, proveniente de Navojoa; Ciro Adrián Valenzuela, de Sirebampo, y Manuel de Jesús Torres Flores, originario de Ciudad Obregón.

Fueron acompañados por sus familiares, quienes junto con sacerdotes les impusieron la sotana, siguiendo el protocolo característico de la ordenación Diaconal.
Tras interrogarlos, el obispo de la Diócesis de Ciudad Obregón ordenó a los nuevos Diáconos y los presentó ante la comunidad de la Iglesia Católica, encomendándolos a sus oraciones, ante esta nueva misión en sus vidas.

"El sacerdote se da cuenta que es el Señor el que los llama, estos años del Seminario los padres formadores, las comunidades a las que han asistido, y el pueblo de Dios que les ha acompañado es la voz que les acompaña para discernir el llamado y esta mañana responden aquí estoy", expresó el monseñor.
Previo a su consagración, los jóvenes externaron su felicidad al ser llamados por Dios para predicar su palabra, tras nueve años de preparación en el Seminario Diocesano de Ciudad Obregón.

El obispo Felipe Pozos Lorenzini informó que entre las actividades que realizan los Diáconos se encuentran predicar la palabra de Dios, bautizar, presidir el sacramento del matrimonio, y dar la bendición con el Santísimo Sacramento.
El 7 y 8 de febrero tuvo lugar un encuentro vocacional en el Seminario, cuyo objetivo fue que los jóvenes reflexionen sobre el llamado que Dios tiene para ellos.




